Motivación la clave del éxito.

Vivimos en un entorno competitivo y globalizado en que, el objetivo de las empresas es encontrar ventaja frente a las demás produciendo más y mejor. En este ambiente empresarial, cabe destacar la importancia de la motivación de los empleados.

Personalmente, entiendo a los trabajadores como los brazos y piernas del cuerpo que es la organización. Hay que ser consciente de que una empresa está constituida por personas y que, el buen ambiente de trabajo y la motivación ayuda a que la empresa avance, “camine”.

Sabemos que los intereses, aspiraciones y necesidades de los trabajadores no suelen coincidir con los de la organización. No obstante, los directivos deben procurar que ambos coincidan. Para ello, es necesario conocer los factores que condicionan las necesidades humanas de esta manera; si este conocimiento se utiliza de forma adecuada, se podrá guiar favorablemente el comportamiento humano de los trabajadores.

¿Qué factores influyen en la motivación laboral?

El comportamiento depende directamente de gran número de factores que pueden considerarse indicativos de lo que es “tener un buen trabajo”. Encontramos varios factores que podemos dividirlos en externos e internos:

Factores externos: proceden del entorno e influyen directa e indirectamente. Los más destacados son…

La autonomía. El trabajador busca expresar su creatividad, iniciativa e ideas.

Retribución económica.

Ventajas sociales. Complementan a la anterior y son los pagos en especie como seguros, ayuda escolar, entrega de entradas a espectáculos, etc. Tienen mayor consideración que el salario.

Seguridad. El riesgo de que la salud se vea perjudicada hace que no sea atractivo permanecer en la organización.

Desarrollo profesional y promoción. Expectativa de crecer profesionalmente, mejorar la formación, experiencia, conocimientos… escalando progresivamente puestos de mayor responsabilidad.

Estabilidad en el empleo. La inseguridad hace que descienda el interés en el trabajo.

Prestigio profesional. Conseguir cotas de éxito comporta el prestigio tanto fuera como dentro de la organización lo que hacer que el trabajador lo interprete como elemento gratificante.

Comunicación. La existencia de feedback ayuda a sentirse participes de los proyectos y objetivos empresariales.

Estilo de liderazgo. El comportamiento de los directivos con los colaboradores y viceversa es esencial para la consecución de un clima laboral.

Factores internos: derivados de la personalidad. Son intuitivos.  Nacen de uno mismo y a través del análisis de la información que recibe del exterior, la persona actúa o reacciona según el resultado de su análisis.

Estado de ánimo. El ánimo negativo hace cometer errores, produce falta de atención, escasez comunicativa…

Tendencia a la creatividad. Las empresas deben saber detectarlas y estimularlas proporcionando los medios necesarios debido a que pueden derivarse en un futuro como capital importante.

Situaciones de estrés. Hay personas que pueden soportar la presión y hay otras que ésta les afecta a su rendimiento y comportamiento. La organización debe disponer de los medios necesarios para ayudar al empleado.

Afán de logro. Personas con ánimo competitivo, inquietas, automotivadoras…

El trabajador actuará según los estímulos recibidos del exterior y de los intuitivos interiores. Será mediante un proceso de reflexión que el empleado se comportará de una forma u otra. Según Stangner no toda la información que recibe la analizará directamente si no que, pasará por unos filtros:

– Experiencia pasada.

– Expectativa de hechos nuevos.

– Necesidades.

– Posibles consecuencias de su actuación.

Es improbable que todas las personas reaccionen igual ante una serie de estímulos ya que, hay mucha variedad de factores y cada persona tiene diferente sus filtros. Es importante conocer a las personas que trabajan en la organización, conocer las capacidades que posee… para poder prever sus reacciones ante diversas situaciones.

En resumen, se trata de conocer qué influye en la motivación de las personas, qué necesidades tienen y tratar de unir esas metas a los objetivos y aspiraciones organizacionales.

Fuente: Porret Gelabert, Miquel “Gestión de personas. Manual para la gestión del capital humano en las organizaciones

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“Para dirigir personas, camina detrás de ellas”
Lao Tzu

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